30º Aniversario de la CSCV
El jueves 28 de noviembre marcamos el 30 aniversario de la fundación de nuestra Comunidad en la Casa de la Anunciación con una Eucaristía Solemne celebrada -bajo el nuevo escenario techado-, por Mons. Plinio Reynoso y concelebrada por los Padres Andrés Dumas msc, Padre “Juanito” Rodríguez msc y Padre Federico Rodríguez sdb. El público llenó el patio hasta la calle.
La Eucaristía Solemne empezó con un gesto sencillo: al anunciar el
nombre de cada Casa, Célula y Escuela, subió un Siervo con una vela y un
cartelito con el nombre de la Casa, para pegarlo a una pizarra donde poco a
poco se acumularon los nombres de toda la Comunidad extendida por nueve países.
No se nos escapó el significado del número 30, que tradicionalmente se
relaciona con las “Bodas de Perla”. En
nuestro caso la perla ha sido la llamada a cada Siervo quien ha abandonado sus
propios retos y ambiciones, al encontrar una perla preciosa: la visión de una
comunidad entregada a la evangelización a través de la contemplación.
Tampoco pudimos olvidar que la vida pública de Jesús empezó a la edad
de 30 años. Una “indirecta” para
nosotros en la Comunidad de que “ahora es la hora” para lanzarnos al mundo, y
gritar desde los techos de que "Jesús está vivo” ... y andando en medio de nosotros,
¡hoy!
Un detalle especial ocurrió en el momento de la consagración, cuando -de
repente- una luna llena apareció desde por atrás de una nube e iluminó a todos
con su luz. Allí, en las alturas, muda y
brillante, nos recordó no solamente de Nuestra Señora del Sagrado Corazón quien
dedica toda su eternidad a reflejar los sentimientos del Corazón de su Hijo,
sino también, al papel nuestro de dar testimonio con nuestras vidas, al
reflejar en el mundo la luz, el amor y la paz de nuestro Señor.
Claro que el aniversario no podía pasar
sin orar por los miembros de nuestra Casa de Oración en el cielo donde 39
miembros de la Comunidad (entre Siervos, Aspirantes y Candidatos) están
contemplando el rostro de Dios, cara a cara, e intercediendo para los que
necesitan del amor del Señor.
Terminada la Eucaristía, nosotros nos
retiramos al comedor donde dimos testimonio entusiástico al dicho: “¡Vaya cómo
comen los Siervos!” Tuvimos una “orgía
desenfrenada” de bizcochos y refrescos, con muchas risas y hasta bailes. Inclusive nuestras hermanas de Colombia nos
enseñaron a bailar ¡“la Cumbia”!
Oración
Te damos gracias Señor Jesús por el
privilegio de acompañarte a lo largo de estos 30 años, y compartir la aventura
de ver las mociones, inspiraciones, ocurrencias y alegrías de tu Espíritu
Santo, aleteando sobre la faz de la tierra, dejando huellas de sanación, amor,
perdón y paz.
Gracias por la bendición de acompañarte, con los ojos abiertos y el
corazón palpitando. Muchos profetas y
reyes quisieron ver lo que nosotros hemos visto, y no lo vieron, y oír lo que
nosotros oímos, y no lo oyeron.
¡Benditos nuestros ojos y oídos!
Tuya, Señor Jesús, es la gloria, la
honra y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


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