La Consagración al Sagrado Corazón,
el Culto Perpetuo y el "Acuérdate"
Por el P. Darío Taveras, M.S.C.
(Superior Provincial de los M.S.C., R. D.)
Los Misioneros del Sagrado Corazón fueron fundados en Issoudun en la diócesis de Bourges, Francia, el 8 de diciembre de 1854. Los fundadores de los MSC conocieron el "Ave cor Santissimum" ("Te saludamos, Corazón Santísimo") como parte integrante de la liturgia de la Fiesta del Sagrado Corazón. Esta oración de San Juan Eudes (1601 1680) se inspiró en un libro de Santa Matilde de Hackeborn, y consiste en 12 saludos y en 12 bendiciones.
He aquí el texto:
"Ave cor Santissimum"
de San Juan Eudes
Te saludamos, Corazón Santísimo
Corazón Dulcísimo
Corazón Humildísimo
Te saludamos, Corazón Purísimo
Corazón Orante
Corazón Sapientísimo
Te saludamos, Corazón Pacientísimo
Corazón Obedientísimo
Corazón Vigilantísimo
Te Saludamos,Corazón Fidelísimo
Corazón Dichosísimo
Corazón lleno de Misericordia
Te saludamos, corazón amantísimo de Jesús y de María, Te adoramos, Te alabamos, Te glorificamos, Te damos gracias. Te amamos con todo nuestro corazón, Te lo entregamos, Te lo consagramos, Te lo sacrificamos. Recíbelo, poséelo entero, purifícalo, ilumínalo, santifícalo. En él, vives y reinas, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén.
El "Ave admirable"
En 1877 se introdujo el "Ave admirable" (que conocemos como la Consagración: "Te saludamos Corazón admirable de Jesús"). El "Ave admirable" es un resumen de la oración de San Juan Eudes, el "Ave cor Santissimum". El autor anónimo del "Ave admirable" redujo los 12 saludos en uno sólo, utili-ando la expresión "admirable" muy querido de San Juan Eudes.
He aquí el texto del "Ave Admirable" que rezamos hoy día, que se fue haciendo en el camino y que, desde 1877 nos sirve para consagrarnos al Sagrado Corazón de Jesús:
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
("Ave Admirable")
Te saludamos
Corazón admirable de Jesús,
te alabamos,
te bendecimos,
te glorificamos,
te damos gracias,
te ofrecemos nuestro corazón,
te lo entregamos y consagramos.
Recíbelo y poséelo entero;
purifícalo, ilumínalo y santifícalo,
a fin de que vivas y reines
en él perpetuamente.
Amén
El "Culto Perpetuo"
El "Culto Perpetuo", fórmula de oración breve, diaria y variada, es una manera sencilla de vivir la espiritualidad del Corazón de Jesús. No es sólo una fórmula de oración, sino una vivencia cristiana, día a día.
Está en uso entre los miembros de la Familia MSC desde el año 1873. En toda comunidad MSC, desde los años de la fundación, el día se abría con el Culto Perpetuo, y se cerraba con el canto o rezo del "Ave admirable" o Consagración al Corazón de Jesús.
La inició el Padre Francisco Miniot, vice-maestro en el primer noviciado de la Congregación; lo difundió el Padre Víctor Jouet; lo recomendó fuertemente el Padre Chevalier quien escribía en 1892: "Si falta o languidece en nosotros la devoción al Sagrado Corazón, seremos en el jardín de la Iglesia una flor sin color particular ni olor definido."
El Culto Perpetuo puede dar a cada día de la semana un sabor especial, un color particular un olor definido.
De domingo a sábado, a través de estas oraciones breves, variadas y concretas, van desfilando siete actitudes de un verdadero culto: adorar (domingo), amar (lunes), agradecer (martes), esperar (miércoles), orar (jueves), sembrar la justicia (viernes), fomentar la unión (sábado).
Los misioneros canadienses, particularmente el Padre René Bouchard, se esmeraron en la década del 40 y el 50 en difundir este sencillísimo modo de orar diariamente.
Hoy son miles los hogares donde se reza y se vive el Culto Perpetuo, de modo especial los miembros de la Hermandad del Sagrado Corazón, y los Siervos de Cristo Vivo.
Este método sencillo de oración diaria, se imprime en forma chiquitita para que lo puedas llevar contigo a cualquier parte, metido en la Biblia, en la cartera, en el bolsillo de la camisa. Para que puedas echar mano de él en cualquier momento que quieras orar.
El "Acuérdate"
Esta oración se reza en Issoudun, cuna de la devoción a nuestra Señora del Sagrado Corazón, desde el año 1863. Se extendió a partir de 1867.
El texto original, al principio y por breve tiempo estaba en singular para pedir individualmente el don de la vocación y luego ya no sufrió cambio hasta 1967 con la renovación litúrgica traída por el Concilio Vaticano II.
El texto original se reza aún en muchos sitios (en España, por ejemplo). El texto renovado es el que usamos en la República Dominicana.
El Padre Chevalier y sus compañeros de Issoudon, Francia, no inventaron el "Acuérdate" a partir de cero. Dos maestros de la oración, San Bernardo (1091 1153) y San Francisco de Sales (1567 1622), habían compuesto antes una oración semejante:
— La de San Bernardo empieza recordando un hecho que da confianza. "Nunca nadie te invocó en vano".
— La oración de San Francisco de Sales comienza insistiendo sobre nuestras pobrezas, necesidades, indigencia.
El "Acuérdate" de los M.S.C. empieza recordando a María una verdad teológica importante: su influencia de madre sobre el Corazón de su Hijo.
El nuevo "acuérdate" que rezamos en sintonía con el Vaticano II desde 1967 va más lejos, es más bíblico, está más centrado en Dios, en Jesucristo:
"Acuérdate ... de las maravillas que Dios hizo en tí. Te escogió como madre de su hijo... Te glorificó con El.
Es en la última parte donde menciona lo que San Francisco de Sales ponía al principio: "Tú conoces nuestras necesidades, habla al Señor por nosotros, alcánzanos las gracias que te pedimos..."
Para terminar con lo que San Bernardo pone al principio: "Tu petición de madre es poderosa, que Dios responda a nuestra esperanza."
(El Siervo suplemento Número 60 – Junio 1995)
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